22:48 - 9 Mayo 2008
El sitio que no alojaba películas, pero ayudaba a localizarlas, dejó de prestar servicio el pasado mes de marzo.
ELPAÍS.com - Madrid - 08/05/2008
A Hollywood no le ha temblado el pulso, ha llegado hasta el final: TorrentSpy ha quedado noqueado de forma definitiva. El sitio de descargas, que anunció el pasado mes de marzo que dejaba de funcionar, ha sufrido otro mazazo a pesar de su retirada: condenado a pagar más de 71 millones de euros a la industria del cine.
El 24 de marzo TorrentSpy daba un paso decisivo, ahogado financieramente tras dos años de pleitos con los grandes estudios, decidía cerrar. Por aquel entonces otro de los motivos que ofrecieron en su web es que los tribunales les obligaban a proporcionar datos que son “incompatibles” con su política de privacidad.
Según informa CNET, Dan Glickman, el presidente de la MPAA -la asociación que agrupa a las grandes productoras de Hollywood- espera que esta condena tenga un efecto ejemplarizante y siembre un precedente: “La desaparición de TorrentSpy es una clara victoria para los estudios y demuestra a los sitios piratas no se les permitirá seguir funcionando”, en defensa de los derechos de autor.Sin embargo, TorrentSpy no alojaba películas, ayudaba a localizarlas por lo que facilitaba el acceso a los archivos torrent. El sistema de intercambio de archivos basado en el protocolo BitTorrent consiste en establecer una red entre usuarios que buscan descargarse el mismo archivo. La ventaja sobre otro tipo de protocolos P2P consiste en que trocea el material a compartir y distribuye distintas partes de este a cada usuario, estableciendo una red en paralelo. De modo que cada persona intercambia sus pedazos hasta que logra reunirlos todos. En febrero de 2006, la Motion Picture Association of America (Associación de Cine Americana, MPAA) presentó una demanda con TorrentSpy y otros sitios populares de descarga de torrent por permitir acceso a archivos pirateados. Según informa la página de noticias tecnológicas news.com, la sentencia del caso estaría próxima.La demanda de la MPAA contra los portales que facilitan el acceso a los archivos torrent es delicada. Los buscadores de Internet podrían ser demandados por la misma razón esgrimida por la asociación: proporcionar acceso a material ilegal. De momento, la cláusula de uso razonable de la oficina de patentes norteamericana les ofrece cobertura.Los internautas “piratas” están de enhoramala. Crecen los intentos de cercar a los “caraduras” de Internet, y de vigilar y bloquear las descargas. Las últimas iniciativas del presidente francés, Nicolás Sarkozy, y de la Unión Europea y una sentencia reciente en EE UU intentan marcar los límites a una realidad ilegal que hasta la fecha ha escapado a casi cualquier control. En 2007 hubo 150 millones de Descargas de DVD y 1.200 millones de canciones, la gran mayoría ilegales.En EE UU se han presentado 26.000 denuncias por descargas ilegales.La legislación francesa, cuyo punto álgido ha sido el acuerdo sellado bajo el amparo Sarkozy para bloquear las descargas masivas, ha desatado la indignación de los piratas franceses hasta el punto de que han instaurado el 1 de mayo, Día de los Trabajadores, como Día de Luto para Internet. Cuanta hipocresía.La regulación francesa, totalmente insólita ha desatado una oleada de reacciones en España y en toda Europa en varios frentes. De un lado, la industria audiovisual y las sociedades de gestión de derechos de autor que han visto en el caso francés el ejemplo a seguir y exigen a sus respectivos gobiernos que promuevan una legislación similar para acabar con la piratería. La industria española ha sido la más beligerante y ha pedido al Gobierno que rescate un proyecto muy similar que estaba en su plan antipiratería. También ha habido reacciones similares en Holanda, Bélgica, Alemania y Dinamarca.Por otro lado, la de los millones de internautas que utilizan los programas de p2p (peer to peer) como eMule, Ares o bitTorrent que velan armas ante cualquier reglamentación que siga los pasos de la francesa. Y en medio de ambas los operadores de acceso a Internet (Telefónica, Orange, Ya.com, Jazztel, Ono, etcétera) que se lavan las manos y no quieren oír hablar de controles.La Comisión Europea también se ha unido a la fiesta. La comisaria de Sociedad de la Información, Viviane Reding, anunciaba recientemente que quiere tener lista, a mediados de 2008, una propuesta de regulación para crear un mercado único de contenidos distribuidos a través de Internet, “incluyendo la subida y bajada de archivos”. ¿Establecerá esa norma limitaciones al hasta ahora mundo virgen de las descargas?.España no ha escapado al debate. Las sociedades de gestión de derechos, con la SGAE a la cabeza y la industria cinematográfica y discográfica quieren que desde el Gobierno, y a ser posible con la intervención del propio jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, se impulse una legislación que permita, al menos, un control de las descargas y del p2p.“El modelo francés es un buen camino a seguir, pero desgraciadamente en España hemos perdido todo el año 2007 porque nos hemos distraído con el tema del canon digital. Las compañías de acceso a Internet no tienen ninguna obligación como sí pasa en Francia, salvo que lo diga un juez. Por eso quizás España sea el país más pirata” dice José Manuel Tourné, presidente de la Federación para la Protección de la Propiedad Intelectual (FAP), que vela por los intereses de la industria cinematográfica y de videojuegos.España ocupa el primer lugar en Europa y en el mundo en descargas por Internet. El 58% de los usuarios españoles se bajan discos de la Red, y el 52% películas o videoclips, mientras que la media europea está en el 37% y el 20%, respectivamente, según un estudio de 2007 de la Asociación Europea de Publicidad Interactiva (EIAA)Y ya sea por la pereza de ir al cine o por la impaciencia a que se edite en DVD, el caso es que los internautas españoles no sólo son los que más películas se descargan en todo el mundo sino los que antes lo hacen. Baste un ejemplo. De las diez películas de estreno más vistas, entre el 15 y el 21 de octubre (entre ellas, Shreck 3 y Transformers), el 18% del total de descargas se hicieron en España, según FAP.Los adictos al p2p son legión. Red.es estima que es una tercera parte de los internautas realiza descargas de películas, música y videojuegos en Internet, mientras que FAP cifra en 5,3 millones de internautas, el 14% de la población de 15 años o más.¿En qué consiste el modelo francés? En primer lugar, es un acuerdo de cuarenta organismos que representan a los productores de música, a los artistas, a los responsables de los canales de televisión, a los suministradores de acceso a Internet, a toda la profesión cinematográfica así como a los ministerios de Justicia, Economía y Cultura.La medida más importante es la creación de una autoridad independiente como responsable de la lucha contra la piratería. Ese organismo, a través de las operadoras de acceso a Internet, podrá enviar emails a los usuarios en los que se haya detectado una importante actividad de descargas. El primer correo será sólo para advertirle de la infracción que está cometiendo y los riesgos legales que corre si continúa su práctica. El segundo le comunicará una primera sanción y el tercero puede suponer el corte del acceso a Internet. Esa mecánica ha sido comparada a la del “permiso por puntos” para los conductores. El Gobierno galo se ha comprometido a que la ley sea votada antes de este verano, pero la autoridad de control no entraría en funciones hasta el 2009.Sarkozy ha dio aún más lejos. En su “real revolución cultural” quiere imponer una tasa blanda que grave Internet y los móviles para sostener a la industria cultural. Y el Estado español tiene mucho que aprender…“Controlar las descargas puede ser delictivo con la legislación actual. Para ello, habría que cambiar las leyes de Enjuiciamiento Civil y Criminal, la de Protección de Datos, y la recientemente aprobada de Conservación de Datos Relativos a las Comunicaciones Electrónicas”.La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) ha propuesto al Gobierno bloquear los accesos a los internautas que realicen descargas masivas pero se ofrecen a correr con los gastos y, en su caso, los daños y perjuicios, en caso de los tribunales le den la razón al internauta a posterior. “No se trata de un control, sino de un seguimiento. Es un procedimiento que los anglosajones llaman notice & take down (notificación y retirada). Es decir, que cuando tú le dices a un operador como Telefónica que hay un problema de descargas que afecta a los derechos de propiedad intelectual, éste tiene que analizar esa petición y, si procede, bloquear el acceso. España es el único país que para hacer eso precisa de una orden judicial”, asegura el presidente del consejo de dirección de SGAE, Teddy Bautista.Las entidades como la SGAE consideran que el p2p es pura piratería. Según la estimación de la FAP, las descargas ilícitas en 2007 en España han alcanzado los 150 millones de películas, un 14% más que en 2006. En cuanto a música, el cálculo de la SGAE es que se descargaron más de 1.200 millones de canciones (tracks)Antonio Guisasola, presidente de Promusicae, la patronal de las discográficas, señala con dedo acusador a las operadoras de telefonía: “Están muy cómodas con esta situación No tienen ninguna obligación. Vender gratis contenidos ilegales favorece su negocio de ADSL”.Una opinión con la que coincide, aunque por muy distintas razones, el presidente de la Asociación de Internautas, Victor Domingo: “Si prohíben el p2p como ha pasado en Francia, al día siguiente se darían de baja de la banda ancha millones de internautas. Y eso lo saben las compañías telefónicas y el Gobierno”. Y esto tiene que cambiar.